Nuestros consejos para un viaje sin estrés

Viajar es toda una aventura, pero para las personas con diabetes tipo 1 también puede suponer una fuente de estrés adicional. Desde el cambio de huso horario hasta las comidas imprevistas, hay varios factores que hay que tener en cuenta para garantizar un viaje seguro y sin complicaciones.

Los retos de viajar cuando tienes diabetes

Prepara bien tu viaje. Tanto si dura un fin de semana como varias semanas, la preparación del material sigue el mismo proceso.

Uno de los mayores retos para los viajeros con diabetes tipo 1 es asegurarse de que tienen suficientes suministros médicos para toda la duración del viaje. Esto incluye la reserva de insulina, catéteres, agujas, tiras reactivas para medir la glucosa y la acetona, medidores de glucosa de repuesto, glucagón, etc.

¿Cómo calcular las existencias necesarias?

Empieza por calcular la duración exacta de tu viaje. Después, revisa los productos médicos que usas habitualmente para controlar tu diabetes.

Calcula entonces tu consumo diario: según tu tratamiento habitual, calcula la cantidad de cada producto médico que usas cada día.

Por ejemplo, ¿cuántas unidades de insulina te pones al día? ¿Cuántas tiras reactivas de glucosa usas para controlar tu nivel de azúcar en sangre?

Multiplica por el número de días de viaje: una vez que hayas calculado tu consumo diario, multiplica esa cifra por el número de días que dura tu viaje para calcular la cantidad total de provisiones que necesitarás durante todo el viaje.

Deja siempre un margen de seguridad: además de calcular la cantidad exacta de material médico que vas a necesitar, es importante dejar un margen de seguridad adicional para hacer frente a posibles imprevistos, como retrasos en el viaje o pérdidas de material.

Prepárate para pasar el control de seguridad del aeropuerto: los escáneres de seguridad de los aeropuertos no deberían afectar a tu bomba de insulina ni a tus medidores de glucosa, pero siempre es bueno estar preparado para explicar al personal qué es tu equipo médico. No te preocupes, hoy en día ya están acostumbrados a los pasajeros que viven con diabetes tipo 1.

Diferencia horaria e insulina

Factores que hay que tener en cuenta

El cambio de huso horario: Los viajes que implican cambiar de huso horario pueden alterar las rutinas habituales de administración de insulina y control de la glucemia. Es importante planificarlo y ajustar las dosis de insulina como corresponda para evitar episodios de hipoglucemia o hiperglucemia.

Cuando vuelas hacia el este: tu día se acorta en el número de horas de diferencia horaria. Tomarte la insulina de acción prolongada antes de lo habitual para evitar la hipoglucemia puede ser una buena estrategia.

Cuando vueles hacia el oeste: tu día se alarga tanto como el número de horas de diferencia horaria. Puede que tengas que retrasar tu dosis de insulina para evitar la hipoglucemia. También puedes plantearte ajustar tu dosis de insulina rápida antes de la comida si esta está prevista más tarde de lo habitual.

Main tenant une boîte de 50 pastilles de glucose saveur cerise devant des cartes postales de Vieux-Boucan

La comida en el extranjero

Descubre la gastronomía

Descubrir la gastronomía de otros países es uno de los grandes placeres de viajar. Pero puede que las comidas sean más irregulares. Y la comida seguramente será diferente a la que estás acostumbrado. Esto puede complicar el control de la glucemia. Además, las barreras lingüísticas pueden dificultar la comprensión de la información nutricional de los alimentos locales. Acuérdate de traducir la palabra «hidratos de carbono» al idioma del país al que vas; eso te ayudará a entender las tablas de valores nutricionales.Ojo, durante el vuelo puede haber intervalos largos entre comidas, lo que puede afectar a tu nivel de azúcar en sangre. Asegúrate de tener a mano algún tentempié saludable, como frutos secos o barritas de cereales con poco azúcar.

Cuando viajes en avión, mantente hidratado y activo

Durante el viaje, asegúrate de beber mucha agua para evitar la deshidratación, que puede afectar a tu nivel de azúcar en sangre. El aire del avión casi no tiene humedad. ¿Sabías que a las azafatas se les recomienda beber un litro de agua por cada cuatro horas de vuelo? No dudes en llevarte una botella. Si está vacía, pasará los controles de equipaje y, una vez a bordo, la tripulación te la llenará de agua encantada. Intenta también mantenerte activo caminando por el avión o haciendo estiramientos para estimular la circulación sanguínea.Avisa a la tripulación si lo necesitas: si necesitas asistencia médica durante el vuelo, no dudes en avisar a la tripulación. La mayoría de las aerolíneas cuentan con personal formado para gestionar situaciones de emergencia médica y podrán prestarte la ayuda necesaria.

Controla siempre bien tu nivel de azúcar en sangre.

Esto te permitirá detectar cualquier cambio en tu nivel de glucosa en sangre y tomar las medidas necesarias para ajustar tus dosis de insulina en consecuencia. Durante el vuelo, los cambios de altitud y los horarios irregulares de las comidas pueden afectar a tu nivel de glucosa en sangre.Si usas pluma de insulina, tendrás que ajustar los horarios de tu insulina de acción prolongada.Prepárate para ajustar tus dosis de insulina poco a poco: durante el viaje, controla bien tu nivel de azúcar en sangre para encontrar el equilibrio adecuado. Poco a poco irás encontrando tu rutina ideal.

Seguridad y acceso a la asistencia médica

Antes de salir de viaje, infórmate de los números de emergencia locales. Puedes guardarlos en tu móvil, ya que hoy en día suele ser la única herramienta que siempre llevamos encima.

Otro número de teléfono útil que puedes añadir a tu agenda es, por ejemplo, el de tu seguro bancario. Ojo, en el extranjero suele ser necesario tramitar el expediente de admisión antes de recibir la atención médica; si no, te puedes llevar una buena factura que pagar. ¡Tener los números de tu póliza de seguro en el móvil puede ahorrarte tiempo y dinero!

Si vas a viajar por Europa, no te olvides de pedirle a tu seguro médico que te expida la tarjeta sanitaria europea. Te facilitará los trámites administrativos.

Pregúntate también dónde puedes conseguir material médico en tu destino en caso de emergencia.

Un último consejo: puede ser útil llevar contigo una tarjeta médica en la que se indique que eres diabético. De todas formas, no ocupa nada de espacio.

Tube de pastilles de glucose tutti-frutti Gluc Hypo et lunettes de soleil sur tissu bleu

El equipaje

Organiza tus medicamentos y material: Guarda tu material y la insulina en la cabina. Evita facturarlos en la bodega para no sufrir una desafortunada pérdida de equipaje. Si tu estancia es larga, puedes repartir tu material y tus insulinas en varias maletas. En ese caso, asegúrate de repartirlas de forma equitativa para tener todo lo necesario en cada maleta. Lleva tus medicamentos y material en su embalaje original, con las etiquetas con tu nombre y las instrucciones de uso.

Pídele a tu profesional sanitario una receta y un certificado de diabetes en inglés. Llévalos siempre contigo.

¿Hay que guardar la insulina en frío durante el viaje? Lo que más afecta a la insulina son, sobre todo, los cambios bruscos de temperatura. Puedes meter tus viales de insulina en una bolsa isotérmica y, si hace falta, pedirle al personal de a bordo que te dé unos cubitos de hielo. Ojo, no pongas los cubitos de hielo en contacto directo con las plumas o los frascos de insulina. Ten a mano algunos tentempiés saludables.

Para reponer azúcar, las pastillas de dextrosa tipo Gluc Hypo son ideales porque no están sujetas a las normas sobre el transporte de líquidos. ¡La autonomía es muy valiosa!

Viajar con diabetes tipo 1 puede ser todo un reto, pero con una planificación minuciosa y una buena organización, es totalmente posible disfrutar de un viaje sin estrés y con total seguridad. No te olvides de ser proactivo a la hora de controlar tu diabetes durante el viaje y de pedir ayuda si la necesitas. ¡Que tengas un buen viaje!