La hipoglucemia: entenderla, reconocerla, actuar

La hipoglucemia forma parte de la vida con diabetes. Se caracteriza por un nivel de azúcar en sangre anormalmente bajo. En concreto, en la diabetes se considera que hay hipoglucemia cuando la glucemia baja a 0,70 mg/dl o menos.

Puede deberse a una dosis demasiado alta de insulina inyectada o del tratamiento farmacológico para la diabetes tipo 2. Pero también puede producirse por una actividad física o mental intensa, que consume mucha energía. O incluso por un virus o un problema de salud pasajero que hace que nuestro cuerpo gaste más energía para defenderse. La temperatura exterior también puede ser una causa de que se desequilibren nuestros valores normales.

De hecho, el cuerpo usa energía, es decir, azúcar, para mantener su temperatura a 37 grados. Por eso, también puede afectar a personas que no son diabéticas. Los síntomas son variados y, a menudo, desagradables. Reconocer los primeros signos de la hipoglucemia es fundamental para prevenir complicaciones graves que pueden provocar accidentes o incluso llegar al coma.

El objetivo no es asustarte, sino que te des cuenta de lo importante que es tratar la hipoglucemia. Aquí tienes algunos datos importantes sobre los síntomas de la hipoglucemia y qué debes hacer si tú o alguno de tus seres queridos la padecéis.

Todo lo que tienes que saber sobre los síntomas

Cuando el nivel de azúcar baja poco a poco, nuestro cerebro se acostumbra y compensa esa bajada. Una bajada brusca se nota mucho más. Los síntomas de una bajada de azúcar pueden variar de una persona a otra, pero hay algunos signos reconocidos que son reveladores y rara vez engañan. Todos estos síntomas son las señales que usa nuestro cerebro para hacernos entender claramente la alerta y la necesidad de reponer azúcar.

Aquí tienes una lista no exhaustiva:

Aquí tienes una lista no exhaustiva:

Un hambre intensa: puedes sentir un hambre repentina e intensa, aunque acabes de comer. El cerebro transmite esta necesidad imperiosa sin tener en cuenta la sensación de saciedad, para animarte a tomar carbohidratos.

Temblores: Lo más habitual es que te tiemblen las manos, pero también pueden temblar otras partes del cuerpo. Nuestro hijo decía: «Mamá, estoy vibrando…». Un signo de debilidad repentina.

La sudoración: Puede que sudes mucho; por ejemplo, la cara puede quedarse empapada. Es un signo visible que pueden notar las personas que te rodean. ¡En el colegio ha pasado que algunos compañeros muy atentos le han dicho a nuestro hijo que le sudaba la cara! Estos signos visibles son muy útiles para detectar una bajada de azúcar.

Palpitaciones: un síntoma que da ansiedad y resulta molesto. Los latidos de tu corazón se aceleran o pueden ser un poco irregulares. Tu corazón late con fuerza.

Mareos o sensación de aturdimiento: Puede que te sientas aturdido o tengas la sensación de que todo a tu alrededor da vueltas.

El cansancio: Es normal sentirse cansado o sin fuerzas.

Irritabilidad o nerviosismo: Puede que estés más irritable o ansioso de lo habitual. ¡Es uno de los síntomas que la familia o los padres suelen notar! A nuestro hijo le gusta decir: «Perdona, no soy yo quien habla, es mi hipoglucemia». La comprensión forma parte del tratamiento.

La visión se ve afectada: puedes ver borroso o con distorsiones.

Hay una amplia variedad de síntomas reveladores que nuestro cuerpo utiliza para alertarnos de que los niveles de glucosa en sangre están bajando. Ojo, basta con que aparezca uno solo de estos síntomas para que sea necesario controlar y vigilar la situación. De hecho, estos signos pueden aparecer de forma aislada o al mismo tiempo.

¿Qué hay que hacer si tienes hipoglucemia?

Si notas uno o varios de estos síntomas de hipoglucemia, es importante que tomes medidas inmediatas para subirte el azúcar, ya que la hipoglucemia no se va sola. Ojo, la hipoglucemia es una urgencia. Estos son los pasos que debes seguir sin falta:

El «resucrage»: ¡Vuelve a endulzarte!

Come o bebe alimentos o bebidas que contengan azúcares simples, como zumo de fruta o pastillas de dextrosa, para subir rápidamente el nivel de azúcar en sangre. Una ingesta de azúcares de absorción lenta te ayudará a estabilizar la curva.

Controla tu nivel de azúcar en sangre

Si eres diabético, tu sensor de glucosa te permitirá controlar tus niveles de glucosa en sangre y asegurarte de que vuelvan a un nivel seguro. Cuando los niveles varían rápidamente, una prueba capilar puede ser un buen complemento de información.

Descansa un poco

Una vez que hayas tratado la hipoglucemia, descansa un rato si puedes, ya que eso puede ayudarte a estabilizar tu nivel de azúcar en sangre.

Acude a un profesional sanitario

Si sufres hipoglucemia con frecuencia o te cuesta controlarla, habla con tu médico. Te puede ayudar a ajustar tu tratamiento o tu dieta para evitar que se repita en el futuro.

En resumen, la hipoglucemia puede ser grave o muy grave y requerir atención inmediata. La hipoglucemia nunca se pasa sola. Si reconoces los primeros síntomas y tomas las medidas adecuadas, podrás controlar este estado y minimizar sus efectos en tu salud y tu bienestar. Si te preocupa la hipoglucemia o si tienes Si tienes alguna duda, no dudes en consultar a tu médico.